De vuelta a casa

Imagen tomada desde la parada de tren de San Joan en Sant Cugat donde cada día cojo el tren de vuelta tras la larga jornada de informático aburrido. Para desconectar leo un rato en el tren o, los días que encuentro algún motivo, hago alguna foto con la pequeña compacta Pentax Optio que siempre llevo en la mochila. Este día vi que el cielo tenía un color especial, me fui al final de la vía e intente componer lo mejor que pude. La verdad es que el revoltijo de líneas que convergen no me acaba de desagradar.

El camino

Comienzan a verse los primeros indicios de la primavera. En Gallecs, pulmón verde situado entre el Vallés Oriental y el Valles Occidental, isla milagrosa entre polígonos industriales, los almendros presumen de flor y los campos de ocre. Fotografía retocada para darle un aspecto pictoralista.

No suelo dedicar las fotos nunca, porque puede parecer que la foto tiene el nivel, pero en este caso quiero hacer una excepción y dedicarle esta foto a mi tía Gine (admiradora número una de mis fotos, je, je) que no está pasando por un buen momento de salud y se merece toda la suerte y el cariño del mundo. Ánimo que seguro que pronto estarás riéndote de todo esto, aunque la sonrisa tu nunca la pierdes. Un abrazo.

Nocturna Turó de la Pola – IV (Rarezas)

En este último post sobre la salida nocturna he querido incluir las rarezas, los virados extremos, las rarezas en las que me entretengo últimamente.

Las motivaciones para realizar estos virados extremos, como todo en esta vida, son múltiples y complejas. Los procesos mentales que me han llevado a practicar este tipo de retoque seguro que eran dignos de un psicoanálisis completo. Pero intentaré resumir un poco.

En primer lugar está claro que el detonante primero de este tipo de experimentos ha sido el empezar a trabajar con el Software Adobe Lightroom. Uno no tiene ni los conocimientos de Photoshop necesarios ni la paciencia, tiempo y ganas suficientes como para ponerse con el mismo.  Así que la experimentación por esa vía ha sido prácticamente nula. Hasta que conocí el Lightroom los únicos retoques que realizaba eran con el sencillo pero utilísimo Picassa.

Pero el Lightroom, con la opción de Ajustes preestablecidos te da unas posibilidades de retoque con un solo click realmente espectacular. A partir de ahí la cosa no está en quedarse directamente con lo que sale del ajuste concreto directo, sino que uno entra a personalizar para intentar llevárselo a un lenguaje más propio, darle los últimos retoques. Pero vaya, que el 90% del proceso se hace con click. Eso desde luego lleva a los perezosos  a experimentar.

En segundo lugar, estoy un poco harto, por ejemplo a nivel de naturaleza, de las fotos perfectas que llevo años viendo en webs como Fotonatura. En ella excelentes fotógrafos profesionales, verdaderos maestros en este arte, con cámaras profesionales a las que nunca tendré acceso, con cientos de filtros y accesorios que ni aunque tuviese podría llevar encima con los 20 quilos de Martí a cuestas, con unos conocimientos en procesado fotográficos fruto supongo de una paciencia de la que no dispongo, y de la asistencia a cursos y talleres que no podría pagar, nos muestran cada día una serie de fotografías que no sabría como hacer. Por lo menos a esta altura de mi vida, no se que haré dentro de 20 años si es que aun existo. Así que uno le encuentra el gusto a hacer fotos imperfectas, imposibles, con un toque más personal aunque solo sea a través de post-procesado (sería la ostia tener un estilo fotográfico claramente reconocible con la fotografía sin destilar, pero me temo que eso solo está destinado a cuatro maestros afortunados).

El tercer motivo y el que me ha llevado a realizar los virados de las tres últimas fotos de este post, es el hecho de que, y no se si es algo que solo me pasa a mí, a veces salen fotos cuyo motivo y composición me atraen, me parecen con muchas posibilidades, pero la luz o la calidad de la imagen no es nada atractiva con lo que da cosa hasta enseñarlas. Es el caso de las dos fotos centrales con niebla. Están realizadas cuando ya había salido el sol, el color original de las fotos son unos blancos crudos y unos azules absolutamente pastelosos, sin carisma alguno. Además son escenas muy lejanas realizadas con el Sigma 70-300 a su máximo nivel de acercamiento con lo que la calidad de la imagen por la distancia no es óptima, la calima hace estragos, la nitidez es inexistente. En fin, son fotos que como idea me encantan pero el original tiene una textura y unos colores impresentables, ahí es donde entra en juego los virados. ¿Porque no hacer un mar de nubes un paisaje radiactivo? ¿Por qué no virar en rosa Montserrat?.

La cuarta motivación sería mi reciente gusto por la fotografía clásica de maestros como Koudelka o Brassai, pero eso ya será motivo de otros posts.

 

Nocturna Turó de la Pola – III

En este post de continuación de las fotos que realice en la salida nocturna a fotografiar la puesta de sol desde el turo de la Pola en el Parque Natural de Sant Llorenç del Munt y el Obac os voy a enseñar las fotos que realice en dirección opuesta a las que os mostré en el post anterior, es decir, en lugar de mirando hacia Montserrat, mirando hacía la Mola que es por donde, a eso de las 7:20, se produjo la salida del sol.


La salida de sol la esperábamos en un punto intermedio situado entre el Cavall Bernat y el monasterio románico de la cima de la mola. Hoy en día, con las tecnologías existentes es bastante fácil determinar este tipo de cosas. Fijaros sino en esta pequeña utilidad que fue de hecho la que utilicemos aquel día para prever por donde saldría el sol.

 

La salida del sol en si no valió gran cosa. En esto depende mucho el tema de la suerte. Las nubes que te encuentres, si hay niebla, si no la hay, si está despejado totalmente, etc, … y por supuesto una gran previsión y preparación anterior que nosotros no realicemos. Detrás de casi toda gran fotografía de este tipo que veáis por ahí suele haber una preparación tremenda detrás. Localizar la ubicación, prever como hemos dicho por donde va a salir el sol, localizar un motivo para el primer plano, tener el equipo adecuado (degradados neutros, y otros accesorios varios).

Desde luego en nuestro caso no hubo dicha preparación, pero una vez en el terreno, y con los elementos que teníamos, intentemos hacer los que pudimos. Desde luego la iluminación en estas fotos con el sol de cara son mucho más complicadas que en las de Montserrat. El contraste de las luces altas con las bajas es casi insalvable a veces. Ni con degradados neutros. A lo mejor combinando varios. Pero yo solo tengo uno y apenas si se usarlo. Con el Lightroom a posteriori se hace lo que se puede.

Siendo sinceros, las fotos que os muestro ahora tienen mucho más procesado que las de los post  anteriores. Sobre todo al aplicar degradados neutros a posteriori.

 

Nocturna Turó de la Pola – II

En la anterior entrada no lo he comentado pero, para las personas que no conozcan el tema de la fotografía nocturna, la técnica de esta disciplina es muy específica y laboriosa. Yo en realidad solo soy un recién llegado a la fotografía en general y a esta disciplina en particular, pero a base de prueba ensayo error, y las cosas que hemos ido leyendo y viendo por ahí, algo hemos ido asimilando. Sobretodo en la primera foto la iluminación de los arbustos es artificial. Con una exposición larga para la correcta exposición del fondo, el primer plano lo ilumine con el pequeño frontal para que no saliese demasiado oscuro.  De todas formas, para este tipo de fotografía ayudaría mucho tener un mejor equipo del que dispongo (a Ángel le pasa lo mismo). Con mi ya antigua y querida Pentax K10D, es impensable hacer fotos con buenos resultados más allá de los 400 ISO y eso te fuerza a realizar exposiciones demasiado largas. Y en ocasiones estas largas exposiciones produce que se quemen pixeles en la fotos tomadas con formato RAW.

En este post os muestro una serie de fotografías realizadas con la misma orientación que las mostradas en el post anterior pero realizadas una vez que ya había salido el sol. La primera es una panorámica realizada con 5 fotografías en formato vertical. Los primeros rayos de sol se colaban e iluminaban el espolón rocoso conocido como la Porquerisa.

El resto de fotografías, a pesar de tratarse de fotografías totalmente independientes de esta, se podría decir que son variaciones compositivas de la panorámica inicial. Muchas veces el esfuerzo debe consistir en buscar diferentes composiciones contando con los mismos elementos. Es decir, jugar a mostrar con diferentes presentaciones los elementos paisajísticos disponibles.

En este caso, el uso del Sigma 70-300 ayuda a buscar diferentes micro composiciones dentro de la composición total.

Por último, y sin saber muy bien como puede casar la fotografía y la temática general de este blog, con lo que sigue, voy a escribir una frase que leí el otro día en el libro que estoy leyendo. “Submundo” de Don DeLillo. Desde luego la contemplación (que no la realización) de este tipo de fotos, la observación de la belleza efímera de la naturaleza, y del inmenso placer que tienes cuando tienes el privilegio de ser un elemento pasivo de la misma, me hacen creer más en mis convencimientos profundos y en porque esta frase el otro día me impacto:

-¿Qué es la muerte? –dijo.

Wainwright sonrió y se encogió de hombros.

-El modo que tiene la naturaleza de de decirte que no trabajes tanto.

Extraido de “Submundo” de Don DeLillo.