Rincón florido

A veces en las ciudades, incluso los barrios de callejas aparentemente más degradados, aparecen remansos de belleza, rincones floridos donde detenerse. Diríase que la arquitectura urbana pretende asemejarse a las vidas corrientes de los humanos que la entretejió. Los más optimistas dirán que no hay nada casual. Que los rincones floridos se plantan y crean. Supongo que en mi caso me limito a disfrutarlos cuando los descubro entre las tinieblas. Callejeando por Narbona.

 

 

 

Vida en las grietas

La vida surge implacable sin entender de materiales o circunstancias. No se puede ni debe hacer nada para evitarlo. Ella seguirá curso y se impondrá allá donde quiera hacer acto de presencia.

Los expertos mundiales se ponen de acuerdo para pronosticar que el ser humano está destruyendo el planeta. Modificamos el clima, eliminamos especies cada día, no respetamos nada como especie predominante y tarde o temprano lo pagaremos caro.

Sin embargo imagino que todo el mundo tiene claro que tarde o temprano las plantas echarán raíces sobre nuestras ciudades, los árboles crecerán sobre nuestras chimeneas y el estrato vegetal colmatará nuestras alcantarillas. Volveremos  a la selva original y subiremos a los árboles. Seguramente lo que pasa es que leído demasiada ciencia ficción je, je.