El mar al que no le gustaban las personas

El mar al que no le gustaban las personas - Jose Antonio Rodríguez - 2012

Con esta entrada comienzo a enseñaros toda una serie de fotos realizadas durante una única sesión realizada el último día de Octubre de este año 2012 cuando realicemos una escapada familiar de unos días a una tranquila ubicación de la Costa Brava (aunque la verdad es que a finales de Octubre todo nuestro literal es tranquilo, nada que ver con las aglomeraciones del verano).

En esos días en las noticias nada más que se hablaba del “Sandy”, el terrible huracán que azotó la costa este de los estados unidos. Aurora y yo nos reíamos del tema porque apenas si se estaba dando resonancia a un terrible temporal de tramontana fuerte que sufrimos esos días en nuestra propia costa. A veces lo que pasa a miles de quilómetros más allá del Atlántico tiene más resonancia mediática que lo que pasa en nuestra propia casa.

Nos tiremos dos días sin poder salir a penas del apartamento en el que estábamos alojados porque las rachas continuas de más de 100 km por hora apenas si permitían caminar.

Al tercer día el viento amaino considerablemente y nos decidimos a dar un paseo tranquilo por la playa mientras aun quedaba algo de luz. Desde luego el viento había remitido pero la mar aun no se había calmado, las olas eran impresionantes y el espectáculo magnífico.

Además el cielo nos deleito con un magnífico espectáculo de colores cambiantes que nos dejaron absolutamente fascinados.

Creo que a lo largo de esto años de afición a la fotografía solo había vivido un momento de igual éxtasis fotográfico al que llegue en aquel atardecer. Y recuerdo que precisamente fue en otra magnífica sesión en una playa revuelta en invierno en este caso en un pueblo del sur de Francia.

En la sesión que os muestro  me volví loco haciendo fotos a derecha y a izquierda. En cada lugar que ponía el ojo veía un nuevo motivo fotográfico, una nueva luz a reflejar, un nuevo protagonista para una idea fotográfica. En fin, uno de aquellos momentos fotográficos en los que uno entiende el porqué de tantas horas dedicadas a esta afición.

Espero que disfrutéis de las fotografías aunque solo sea una mínima parte de lo que yo disfrute aquel día.