Campos de Teruel I

Campos de Teruel I - Jose Antonio Rodríguez - 2013

Este verano pasemos una quincena con la familia en tierras de Teruel en un pequeño y tranquilo pueblo llamado Fuentesclaras en la planicie central turolense unos quilómetros por debajo de Daroca. La verdad es que, hablando claro, la elección de Teruel fue porque le dijimos al pequeño Martí que lo llevaríamos al parque temático Dinopolis. La zona la conocíamos algo Aurora y yo de una ruta que hicimos hace ya muchísimos años, 13 o 14 quizás. De hecho fue la primera ruta que hicimos en coche el primer año que me saque el carnet de conducir.

Como destino fotográfico, al menos esa zona central de Teruel, a primera vista puede parecer una localización un poco escasa de localizaciones interesantes, pero la verdad es que eso fue solo la pequeña impresión. Antes de ir, y ya en la etapa previa de localización de lugares interesantes, ya me fui dando cuenta de que Teruel está plagada de pequeños tesoros. Aun estando lejos de zonas mucho más agraciadas como el Maestrazgo o la Sierra de Albarracín. Pero las verdaderas sorpresas uno se las encuentra in situ en el momento de recorrer las infinitas carreteras que recorren la zona, ya sea en interminables rectas en las vías que nos acercan a la capital turolense, o en las diminutas carreteras secundarias que quedan siempre a espaldas de esta.

Pero las más gratas sorpresas fotográficas me las lleve en el entorno a la conocida laguna de Gallocanta, conocida por ser punto de concentración de miles de grullas en sus periódicas peregrinaciones de África al norte de Europa y viceversa. Campos de trigos, girasoles, zonas rocosas, y sobretodo tormentas de verano, luces cambiantes, rayos de dios que todo lo alumbran. En fin, realmente en un par de sesiones de tarde, los días que coincidieron con las tormentas (tampoco es que se pasase los 15 días lloviendo, de hecho mojarnos, mojarnos creo que no nos mojemos ningún día), disfrute como un loco haciendo fotos de paisaje. Sobretodo por el aliciente de hacer fotos  de unos paisajes infinitos que en la zona donde me muevo, Barcelona, brillan por su ausencia.

En la primera de estas salidas, realizadas en coche me acompañaba mi precioso Martí que se porto como un campeón. La verdad es que viajábamos sin rumbo por carreterillas pequeñas persiguiendo paisajes y luz y pasando en cuestión de segundos de zonas donde llovía a zonas donde brillaba el sol. El pobre Martí miraba desde su sillita en el coche como su papi salía del coche cada dos por tres con el trípode ya semi montado para fotografiar a izquierda o derecha. No se quejo en ningún momento, parecía más bien divertido y a gusto viajando con su papi por carreteras tranquilas. Espero que os guste la serie.

Preso

Esta foto esta realizada en la cárcel de Ráfales en la comarca del Matarraña turolense. Un pueblo y una región que recomiendo efusivamente a todos los que no conozcan la zona. Pueblos como el mismo Ráfales, Valderobres, La Fresneda, Beceite o Calaceite son una verdadera delicia en todos los sentidos. Con un encanto rural más que destacable, una fuente de inspiración enorme para los aficionados a la fotografía. En este caso el motivo fotografiado es la pequeña cárcel que se encuentra en esta pequeña localidad y que forma parte la Ruta de las cárceles de Teruel. La cárcel es de libre acceso (mucho ojo porque si no te lo dicen ni te das cuenta de que abriendo la puerta puedes entrar sin más, nosotros entremos la segunda vez que pasemos por el lugar porque vimos a alguien entrar) y recrea perfectamente las condiciones inhumanas que debían tener los presos en este tipo de edificio. Además esta súper bien acondicionado con un sistema de audio el iluminación que da al lugar un realismo realmente aterrador. El preso, evidentemente, es un maniquí.

Pero hoy os quería hablar de otro preso en este caso real. Hace poco conocí la historia de Miguel Montes Neiro un hombre que lleva treinta y cuatro años en la cárcel sin haber cometido ningún delito de sangre. En estos tiempos que corren en que los más exquisitos cerdos con dinero se salen de rositas sin condena con delitos infinitamente más graves que el que cometió en origen este señor (se fugo del servicio militar) me parece increíble que alguien se pueda pasar tantos años en la cárcel por tan poco cosa.

Por eso os invito a todos los que leáis esto a que firméis para que sea indultado. No se me ocurre mejor manera de comenzar el año (bueno si, se me ocurre alguna más, pero en todas ellas necesitaría cerillas y bidones de gasolina y no quiero acabar haciendo compañía a Miguel, como veis empiezo caliente el 2012).

Un feliz año a todos si eso es posible. Os desearía como otros que el 2012 sea como mínimo como el 2011 pero eso sería lo mismo que desear que el año que justo empieza fuese una autentica mierda. Espero que el 2012 sea mejor que esto porque de lo contrario no se en que va a desembocar “tot de un plegat”.