El tren pasa

A los niños no se les escapan los trenes de la vida. Ellos son maquinistas y constructores de puentes, revisores y guionistas de sus historias ferroviarias. Y el adulto, con un poco de suerte y criterio, a su lado añorará lo pasado y velará por alargar su presente. Mi petit Martí siempre dice que quiere ser conductor de trenes y llevar a la yaya Queta de viaje. Cuanto durara la inocencia de sus palabras.