Buitres

Foto realizada durante las vacaciones familiares del 2010 en Navarra en una ascensión relámpago que realice al pico Mendaur muy cerca del pueblo de Ituren donde veraneábamos. El pico pese a sus escasos 1312 metros me pareció una montaña realmente interesante de subir con enormes atractivos. Con su tramo final rocoso, la preciosa ermita-refugio de la trinidad en su cima, y los magníficos prados alpinos de la zona previa a la cima, toda la ascensión a la misma está llena de alicientes. Además, las vistas desde la cima son increíbles. Se ve desde el mar en la zona de San Sebastián, a los valles navarros de Baztán y Bidasoa y gran parte del Pirineo Navarro. Y a media altura de la montaña, al salir de los bosques de hayas y antes de llegar a la zona herbosa, hay un precioso embalse. En la zona rocosa del final me encontré, además de con números caballos pastando en los prados, y una numerosa colonia de Buitres con la disfrute enormemente fotografiando. Y digo lo de ascensión relámpago porque estando como estábamos de vacaciones en familia no quería dejar demasiado tiempo sola a Aurora y al peque y decidí subir a la cima lo más rápido posible para poder después aprovechar para hacer alguna salida más con ellos.

Araña

En el verano del 2010 estuvimos unos días haciendo turismo rural en una deliciosa casa del pequeño pueblo de Ituren en el valle de Baztan navarro. Yo soy bastante inquieto en esto de los viajes y reconozco que soy el típico que quiere estar siempre visitando esto y aquello. Vaya que como nunca se sabe si uno va a volver al lugar visitado siempre quiero abarcar el máximo de sitios visitados. La fotografía supongo que no ha hecho más que agravar ese tema, y en ese sentido, y si no me contengo, las vacaciones pueden llegar a ser una experiencia más bien estresante. Supongo que con la edad este tema se irá suavizando y que poco a poco voy a aprendiendo a saborear los pequeños viajes no queriendo abarcar tanto. En la fotografía supongo que se me podría aplicar los mismos vicios. Fotografió demasiado y a veces me debería parar a pensar más si lo que estoy fotografiando merece realmente una fotografía. Aquello de que si que la foto que vas a hacer no la colgarías en tu salón no la hagas.

Pero volviendo a aquel verano, en esas vacaciones no fuimos solos a Navarra, y al ir con familiares tuvimos que adaptarnos a unos ritmos de vida más sosegados. Además la casa y su entorno lo merecían. Rodeada de hermosos prados y caminos con encanto me pasaba las tardes paseando tranquilamente haciendo fotos de detalles. En concreto me dio por fotografiar arañas de las que encontré ejemplares de diferentes especies en los arbustos. La que os enseño en la foto pertenecía a una especie que creaba una especie de conos de seda muy curiosos refugiándose siempre al fondo de los mismos.