Bosque de hayas

Y por fin llegamos al terreno absoluto de la haya, al bosque por excelencia sin domesticar. La niebla continúa empañándonos la mirada pero, como elemento tamizador de paisajes, se convierte en nuestro mejor aliado. El arroyo baja risueño camino a tierras que ya hemos dejado atrás donde llegará muerto. Pero de momento se nos muestra grácil y generoso en posibilidades fotográficas.