Viendo la vida golpear

Imagino que llegado a cierto punto de la vida uno se dedica a ver la misma desde la barrera. Lejos de las emociones fuertes, de las grandes metas, de las amargas luchas diarias, uno se relaja y pasea por la playa. Las olas envisten fuertes contra los rompeolas (y no se le podía dar a este elemento arquitectónico un nombre más gráfico) pero paseando del otro, sobre la protectora arena, polvo de conchas y caracolas, uno se siente seguro, como por otro lado debería ser normal a ciertas edades. Una sociedad perfecta debería garantizar la tranquilidad y un mínimo de bienestar a los que han estado trabajando duramente toda una vida. Desgraciadamente ese no es el caso en estos días terribles que estamos viviendo. Tendremos que luchar para que se deshaga todo el camino desandado. Si hace falta con la fiereza de las olas de un mar convulso.

Estábamos todos

El 29M en Barcelona estábamos todos, no me cabe, duda, y no solo los violentos como han ordenado a los medios oficiales transmitir. Estaban los perroflautas, estaban los siniestros, los yayoflautas, los niños, lo sindicalistas, las amas de casa, los que persiguen la dación en pago, los de anonimous, los intelectuales, los trabajadores del metal, los informáticos, los matriceros, los ESTUDIANTES, los MÉDICOS, los PROFESORES, todos los que no somos ciegos a lo que nos están haciendo, estábamos Aurora y yo.

Y no nos creemos para nada la versión de los hecho que nos han dado. Ni que solo eramos 80.000 personas, por díos, esa cifra es ridícula.

La marea humana era de las que dan miedo!!!! Políticos traicioneros, no os creemos, vuestras mentiras nos dan lástima porque el tiempo os pondrá en vuestro sitio.

Yo paso de gigantes, lo mio son los cromos

Supongo que la mayoría de los que leáis esto desconoceréis el dato de que yo he pasado mi infancia en los barrios del sur de la gran ciudad que es hoy Sabadell.

En Sabadell, como imagino que en la mayoría de las grandes ciudades que rodean el entorno metropolitano de Barcelona, existen dos o tres barrios centrales en los que se concentra la población de habla catalana formando el núcleo histórico de la ciudad, y alrededor de estos existen toda una serie de barrios satélites creados tras las diferentes oleadas de llegada de inmigrantes del resto de España. En mi barrio concretamente lo que abundaba sobretodo eran los inmigrantes andaluces como mis propios padres y se podría decir que lo que yo viví en mi infancia no dejo de ser nunca más que una especie de semigueto donde todo lo que vivía a mi alrededor no era más que una “versión edulcorada” de lo que podría ser la vida en un pequeño pueblo de Andalucía. En mi barrio había academias de Sevillanas, en Abril se celebraba la homónima feria y en aquella época recuerdo tener más amigos seguidores del Betis de los que hoy se verían normales en Cataluña. Eso hoy en día ya no es tanto así. Además hoy en día las inmigraciones de estos barrios se han multiplicado por mil y lo que se encuentra en ellos es más un crisol de culturas que otra cosa.

Solo una cosa no parece haber cambiado demasiado. En sus calles es aún muy raro oír hablar catalán. En las clases de sus colegios se impartirá como es norma en Catalunya pero en sus calles esa lengua aun no ha cuajado.

Pero todo esta introducción me ha de servir para contaros que en mi barrio yo jamás había vivido en mi infancia la tradición “dels Gegants” tan arraigada en Catalunya. Las desfiladas de estos, entonces y aun ahora, jamás se hacen pasar por estos barrios. Los barrios del centro de la ciudad, incluso hoy en día, forman parte de una realidad muy diferente a la que los niños viven en esas pseudo ciudades dentro de la ciudad que son los barrios de la periferia. Aun está por llegar el alcalde democrático valiente que lleve “els gegants” y “els castellers” a las periferias y que acerque la sevillana y la capoeira a los centros históricos. Eso quita votos más que otra cosa, y eso ya sabemos que es lo único que les importa a los políticos.

Por  eso cuando conocí a Aurora mi mujer o por ejemplo a mi cuñado Juan su hermano, y vi la enorme ilusión que aun hoy en día le produce asistir a los desfiles de los gigantes me quede realmente sorprendido con la magnitud de esa afición.

En su día no lo entendí demasiado, pero hoy en día lo veo y disfruto con otros ojos. Concretamente con los ojos de mi pequeño Martí que es un verdadero entusiasta de estas reliquias de tradición histórica que aun siguen tan vivos en Catalunya y me consta que en otras regiones de España y resto de Europa.

A Martí le ENCANTAN els Gegants!!!. Son su devoción, se conoce todos los de Sabadell, todas las músicas que los acompañan en sus desfiles, su juego favorito es hacer de gigante y desfilar para mí mientras yo hago de Martí y tengo que simular sorpresa ante cada nuevo gigante que desfila ante mis ojos. Debidamente disfrazado por supuesto. Es una verdadera maravilla ver la sonrisa mezcla de admiración y respeto que se le forma en la cara cuando en la fiesta mayor vamos a ver desfilar los gigantes. Ni los reyes magos de oriente consiguen crear en él tan enorme y sincera sonrisa.

Pero desgraciadamente no todos los niños tienen el mismo sentimiento.

Preso

Esta foto esta realizada en la cárcel de Ráfales en la comarca del Matarraña turolense. Un pueblo y una región que recomiendo efusivamente a todos los que no conozcan la zona. Pueblos como el mismo Ráfales, Valderobres, La Fresneda, Beceite o Calaceite son una verdadera delicia en todos los sentidos. Con un encanto rural más que destacable, una fuente de inspiración enorme para los aficionados a la fotografía. En este caso el motivo fotografiado es la pequeña cárcel que se encuentra en esta pequeña localidad y que forma parte la Ruta de las cárceles de Teruel. La cárcel es de libre acceso (mucho ojo porque si no te lo dicen ni te das cuenta de que abriendo la puerta puedes entrar sin más, nosotros entremos la segunda vez que pasemos por el lugar porque vimos a alguien entrar) y recrea perfectamente las condiciones inhumanas que debían tener los presos en este tipo de edificio. Además esta súper bien acondicionado con un sistema de audio el iluminación que da al lugar un realismo realmente aterrador. El preso, evidentemente, es un maniquí.

Pero hoy os quería hablar de otro preso en este caso real. Hace poco conocí la historia de Miguel Montes Neiro un hombre que lleva treinta y cuatro años en la cárcel sin haber cometido ningún delito de sangre. En estos tiempos que corren en que los más exquisitos cerdos con dinero se salen de rositas sin condena con delitos infinitamente más graves que el que cometió en origen este señor (se fugo del servicio militar) me parece increíble que alguien se pueda pasar tantos años en la cárcel por tan poco cosa.

Por eso os invito a todos los que leáis esto a que firméis para que sea indultado. No se me ocurre mejor manera de comenzar el año (bueno si, se me ocurre alguna más, pero en todas ellas necesitaría cerillas y bidones de gasolina y no quiero acabar haciendo compañía a Miguel, como veis empiezo caliente el 2012).

Un feliz año a todos si eso es posible. Os desearía como otros que el 2012 sea como mínimo como el 2011 pero eso sería lo mismo que desear que el año que justo empieza fuese una autentica mierda. Espero que el 2012 sea mejor que esto porque de lo contrario no se en que va a desembocar “tot de un plegat”.

Nos hacemos mayores!! (la vida como una isla)

Esta fotografía forma parte de uno de los retos fotográficos que mantengo con fotografo Xavier de Miguel en el blog Estímulos Fotográficos en el que participo. En el alternativamente nos vamos proponiendo temas fotográficos intentando motivarnos para hacer fotos que se salgan un poco de lo que son nuestras temáticas habituales. A mi por ejemplo en este caso me llevo a realizar un montaje fotográfico casero (no se como se llamarán técnicamente estas fotos, ¿bodegones?) que es un terreno en el que no suelo adentrarme. El tema en esta ocasión lo propuse yo y se titulaba Nos hacemos Mayores!!. Si os acercáis por haya veréis en un comentario mi explicación conceptual sobre esta foto y la fotografía que presento Xavier de Miguel así como los anteriores temas tratados.

Un mañana sin bancos

Si me preguntasen cual sería una de las imágenes que desearía ver en un futuro cercano sin duda alguna me quedaría con esta. Mi hijo Martí jugando en el patio de una antigua sucursal bancaria invadida por la vegetación.

Raíces que borran rastros de comisiones, musgo que crece sobre antiguos talonarios de cheques, humus vegetal que consume los últimos reductos de avaricia bancaria. Evidentemente esto es una utopía que probablemente no vaya a ver, ni yo, ni mi hijo. Pero en lo que sí que tengo esperanza es llegar a ver una banca más ética, una banca controlada, con menos poder del que tiene, capada. Donde lo que nos puedan robar sea limitado, donde los gobiernos  no se dejen manipular cual títeres por los grandes bancos todopoderosos.

Desgraciadamente esto ahora mismo está más lejos que nunca. Actualmente en Europa se está poniendo al mando de gobiernos tan importantes como los de Italia y Grecia, y al mando del Banco Central Europeo a personajes que por su siniestro perfil me temo que van a seguir dándole poder sin límites a los grandes monopolios financieros. Por eso desde mi humilde blog os animo a todos a no votarles. A votar con la intención clara de sacar del poder en España a los dos grandes partidos que tanta ineficacia han demostrado hasta ahora. Los que están ya se ha demostrado que son títeres de lo que se dice desde Alemania y Francia, y los que se suponen que vendrán ya están hablando con los mismos para agachar también la cabeza ante ellos. Por eso os pido que vayáis a votar y no les votéis.

Y os recomiendo que os deis una vuelta por el blog de un amigo donde encontrareis argumentos suficientes para no hacerlo, http://revoltaalfrenopatic.blogspot.com/.

Poco para ser feliz

En un precioso parque de la ciudad de Tours en Francia me encontré con este señor que me hizo reflexionar sobre las pocas cosas que se necesitan para ser feliz. En una única imagen se resumían la mayoría de cosas que tras mi jubilación (confiaremos en llegar a ella) desearé hacer en una tarde cualquiera de mi vida.

Una bici sencilla con la que desplazarme y hacer un mínimo de ejercicio. Un parque tranquilo al que llegar. Una sombra hermana, un banco y una actitud. Una buena novela con la que seguir viajando. Y una buena música con la que cerrar los ojos y volar tras la lectura.

Recuerdo un viejo poema que me regalo hace años Sergi Gros, un amigo de los de siempre. Hablaba de las pocas cosas que se necesitan para ser feliz si realmente se quiere serlo. Tengo que localizarlo en las antiguas carpetas.

Hoy me he dado un gustazo y me he comprado lo que creo que es una buena novela para releer quizás en una escena similar dentro de unos años.

“Mil otoños” de David Mitchell. Con sus “Escritos fantasmas” disfrute como pocas veces había hecho con un libro. Recomendación de Sergi, por supuesto.

Juventud

Estos días Aurora ha comenzado sus recién estrenadas tareas de profesora de historia en secundaria.

Andamos todo el día comentando sobre la actitud de los jóvenes que suben. Me resisto a creer que son diferentes a nosotros cuando éramos  jóvenes. Hablar de mejores o peores es absurdo. Para eso sería necesario tener una visión objetiva que no se puede tener cuando se es parte de la comparación. En todo caso me esfuerzo por creer que no nos podemos quedar con lo que muestran en la superficie visible.

Hoy al volver del trabajo intentaba concentrarme en la lectura de “El ciego de Sevilla” de Robert Wilson, cuando en la parada correspondiente a la Universidad Autónoma de Barcelona se han sentado a mi lado dos chicas que probablemente estaban en su primer año de carrera.

Parecían responsables. Absortas pensando  probablemente en alguna de las cosas comentadas en la última clase realizada, nada que ver con el panorama devastador que me cuenta Aurora de sus clases de secundaria.  Tras un minuto de silencio reparador  por su parte y lectura recuperadora por la mía, una de las chicas ha mirado la otra y le ha dicho.

A.- He pensado hacer una fiesta de disfraces para mi cumpleaños.

B.- Quedará tan mal como la que hice yo de los 80.

A.- Ya, pero al no ser de un tema concreto no tienes que comprarte un disfraz especial.

A.- A tí te quedaría bien de Pocahontas.

B.- A ti de puta.

B.-Tienes toda la cara.

He subido las escaleras de salida del tren pensando que tenía que devolver el libro en la biblioteca.

Vida en las grietas

La vida surge implacable sin entender de materiales o circunstancias. No se puede ni debe hacer nada para evitarlo. Ella seguirá curso y se impondrá allá donde quiera hacer acto de presencia.

Los expertos mundiales se ponen de acuerdo para pronosticar que el ser humano está destruyendo el planeta. Modificamos el clima, eliminamos especies cada día, no respetamos nada como especie predominante y tarde o temprano lo pagaremos caro.

Sin embargo imagino que todo el mundo tiene claro que tarde o temprano las plantas echarán raíces sobre nuestras ciudades, los árboles crecerán sobre nuestras chimeneas y el estrato vegetal colmatará nuestras alcantarillas. Volveremos  a la selva original y subiremos a los árboles. Seguramente lo que pasa es que leído demasiada ciencia ficción je, je.