Derrumbado

Con esta fotografía os empiezo a mostrar toda una serie de fotografías que he realizado en una fabrica textil abandonada en las cercanías de Sabadell. A día de hoy probablemente esta fábrica ya no exista pues en la segunda sesión que hice ya habían comenzado las máquinas excavadoras a tirarla. No se porque pero este tipo de edificios y este tipo de fotografía me atrae últimamente. No se si  tiene que ver con la situación de derrumbe continuo en la que nos movemos en estos días, con alguna crisis personal própia o que se yo. Intentar encontrar un mínimo de armonía o belleza dentro de la ruina es el objetivo. Jugar con las luces, rescatar objetos olvidados, inmortalizar los grafitis de los osados que han accedido a hacer arte donde solo había abandono. Espero que os gusten.

Preso

Esta foto esta realizada en la cárcel de Ráfales en la comarca del Matarraña turolense. Un pueblo y una región que recomiendo efusivamente a todos los que no conozcan la zona. Pueblos como el mismo Ráfales, Valderobres, La Fresneda, Beceite o Calaceite son una verdadera delicia en todos los sentidos. Con un encanto rural más que destacable, una fuente de inspiración enorme para los aficionados a la fotografía. En este caso el motivo fotografiado es la pequeña cárcel que se encuentra en esta pequeña localidad y que forma parte la Ruta de las cárceles de Teruel. La cárcel es de libre acceso (mucho ojo porque si no te lo dicen ni te das cuenta de que abriendo la puerta puedes entrar sin más, nosotros entremos la segunda vez que pasemos por el lugar porque vimos a alguien entrar) y recrea perfectamente las condiciones inhumanas que debían tener los presos en este tipo de edificio. Además esta súper bien acondicionado con un sistema de audio el iluminación que da al lugar un realismo realmente aterrador. El preso, evidentemente, es un maniquí.

Pero hoy os quería hablar de otro preso en este caso real. Hace poco conocí la historia de Miguel Montes Neiro un hombre que lleva treinta y cuatro años en la cárcel sin haber cometido ningún delito de sangre. En estos tiempos que corren en que los más exquisitos cerdos con dinero se salen de rositas sin condena con delitos infinitamente más graves que el que cometió en origen este señor (se fugo del servicio militar) me parece increíble que alguien se pueda pasar tantos años en la cárcel por tan poco cosa.

Por eso os invito a todos los que leáis esto a que firméis para que sea indultado. No se me ocurre mejor manera de comenzar el año (bueno si, se me ocurre alguna más, pero en todas ellas necesitaría cerillas y bidones de gasolina y no quiero acabar haciendo compañía a Miguel, como veis empiezo caliente el 2012).

Un feliz año a todos si eso es posible. Os desearía como otros que el 2012 sea como mínimo como el 2011 pero eso sería lo mismo que desear que el año que justo empieza fuese una autentica mierda. Espero que el 2012 sea mejor que esto porque de lo contrario no se en que va a desembocar “tot de un plegat”.